Compañía de Jesús

El Museo, junto con la Iglesia, el Patio de los Naranjos y el de Clausura; conformaron el núcleo más significativo del viejo Colegio.

Al reabrirse el Colegio en 1862, iniciando la Orden sus tareas apostólicas y educativas, se le restituyen a la Compañía de Jesús parte de sus bienes de la denominada “Iglesia y Convento de la Merced”, conformado por un conjunto de edificaciones coloniales que se encontraban en pésimo estado.

Por ello en 1863 “… se trabajó en lo más antiguo que ahora existe, o sea el dormitorio sobre la calle General López, y que arranca del ángulo mismo que forma el crucero de la iglesia, y debajo de este dormitorio, cuya extensión debió ser de unos treinta o más metros, se formó una sala de estudios” y en estos ámbitos, últimos vestigios del primitivo Colegio, años más tarde se instalaría el Museo.

El Rector P. Luis de Maussión, sj en 1981 propuso a la Asociación de Ex-alumnos la creación del Museo del Colegio en las antiguas aulas detrás de la Sacristía, conformando con la Iglesia, el Patio de los Naranjos y el de la Clausura, el núcleo más significativo del viejo Colegio, “… el más antiguo que existe en la República Argentina…”.

Con los objetivos de “Preservar, mostrar y difundir la obra evangelizadora y educativa de la Compañía de Jesús en la comunidad santafesina”, es inaugurado solemnemente el 14 de agosto de 1982, en ocasión de conmemorarse los 120 años de la reinstalación de los Jesuitas en Santa Fe y de la reapertura del Colegio.

Con una superficie de alrededor de 400 m2 y en dos plantas, se desarrolla en cuatro salas erigidas en dos etapas. A la construcción inicial se le adosan en la primera década del siglo XX dos salones en la planta alta, ocupando el nivel superior de la antesacristía y sacristía. Con excepción de éstos, el resto de la edificación posee muros de aproximadamente un metro de ancho, realizados con materiales y técnica semejantes al resto del complejo jesuítico, conformando una excepcional unidad edilicia.

La austera fachada del Museo corresponde al período Republicano  Confederal y desde la calle General López se ingresa al Patio del Aljibe, donde una cancela de hierro forjado de hermosos diseño posibilita acceder al Patio de los Naranjos.

El salón de la planta alta es el ámbito de mayor valor arquitectónico, poseyendo techo a dos aguas con estructura de cabriadas de madera y cubierta de teja francesa, mientras que las dos salas restantes en la planta alta y de construcción posterior, conforman una disposición en forma de “U” que rodea la zona del altar mayor y presbiterio.

En sus salas se exponen elementos sagrados tales como custodias, cálices, misales, ornamentos litúrgicos, relicarios, imaginería, etc. En sus otros espacios se exhiben instrumentos y elementos de todo tipo perteneciente a los antiguos gabinetes de física y química, utilizados durante años por los alumnos con los que realizaban experiencias pioneras en su tipo.

En virtud a sus valores históricos, simbólicos y patrimoniales, el Museo del Colegio de la Inmaculada Concepción es Monumento Histórico Provincial desde 1994, y ha sido declarado Monumento Histórico Nacional en el año 2000.

 

Bibliografía:

FURLONG, Guillermo:
Nuestra Señora de los Milagros, Sebastián de Amorrortu, Buenos Aires. 1936.

FURLONG, Guillermo:
Historia del Colegio de la Inmaculada de la Ciudad de Santa Fe.
Edición de la Sociedad de Ex Alumnos Filial Buenos Aires. Buenos Aires. 1962.

TERPIN, Jorge Alberto:
Museo de la Inmaculada Concepción. En Colección La Herencia Jesuítica en Santa Fe.
Nº 12. Diario El Litoral. Santa Fe, 14 de noviembre de 2001.

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